
Una bufona retorna del mundo de los muertos para realizar un rito de expiación. Este viacrucis es una danza a través de sus pasiones más genuinas, experimentadas en un cuerpo femenino latinoamericano.
A través del humor, el canto y la poesía, se resignifica el símbolo de la sangre como vehículo de limpieza, perdón y fertilidad. Esta gran comunión cómica y báquica nos habla de la integración del femenino y el masculino, del sol y la tierra, de lo mundano y lo celestial.
Obra ganadora de Iberescena, dirigida por Andrés del Bosque y actuada por Luisa Prias, Savitri Teatro, Villa de Leyva



